El tabaco es nocivo para la salud. La exposición prolongada a su humo es el responsable de la mayoría de muertes por cáncer de pulmón, laringe y esófago.
También está relacionado con el cáncer de riñón y vías urinarias, el cáncer de cavidad oral, el cáncer de cervix uterino.
Riesgo de enfermedad vascular
El tabaco es un factor que aumenta el riesgo de morir por enfermedades cardiovasculares. Los fumadores y los que viven con ellos, presentan el doble de riesgo de enfermedad cardíaca fatal.
El fumar también aumenta el riesgo de apoplejía "derrame cerebral". Las mujeres, especialmente las mayores de 35 años que toman píldoras de control de la natalidad y fuman, presentan un riesgo mayor de apoplejía o infartos.
El aumento de la presión arterial es otro peligro del fumar. El hábito de fumar también reduce las concentraciones del HDL, o "colesterol bueno".
Riesgo de enfermedad pulmonar
El tabaco causa enfisema pulmonar. También afecta las vías respiratorias supreriores. Los fumadores tienden a contraer resfriados y otras infecciones respiratorias con más frecuencia que los que no fuman.
Riesgo de úceras de estómago
Los fumadores y las personas que viven con ellos presentan de dos a tres veces la probabilidad de sufrir de úlceras pépticas.
Osteoporosis y tabaco
El humo de tabaco condiciona osteoporosis. Los fumadores presentan un riesgo mayor de lo normal de sufrir fracturas de caderas, muñecas y vertebrales (espina dorsal).
Humo de tabaco y embarazo
El fumar afecta a la mujer embarazada y a sus niños por nacer. Las madres que fuman presentan un riesgo mayor de aborto espontáneo y de nacimiento de niños muertos. Los niños de madres que fuman presentan pesos menores al nacer, infecciones respiratorias más frecuentes, un riesgo mayor de infecciones crónicas de los oídos y de asma, y una función pulmonar menos eficiente.
Boca y tabaco
Los que usan tabaco de mascar aumentan su riesgo de contraer cáncer de la boca. El cáncer de la boca puede desarrollarse dentro de los 10 a 15 años del primer uso del tabaco de mascar.
Los fumadores de puros y pipas presentan el mismo riesgo de contraer cáncer de la boca, labios, laringe y esófago que los que fuman cigarrillos.
Riesgo para el fumador pasivo
En general, cuanto mayor sea el número de cigarrillos que una persona fuma diariamente, tanto mayor será el riesgo de enfermedad. Pero al margen de la cantidad todos son afectados por el tabaco, los que fuman poco y los que fuman mucho, los que fuman cigarrillos ligeros o no, con filtro o sin filtro.
El humo del tabaco es peligroso para los que no fuman también. La exposición pasiva al humo aumenta los riesgos de los que no fuman de tener los mismos problemas que los fumadores. Una persona que no fuma, que permanezca en una habitación con mucho humo por una hora, con varios fumadores, inhala tantos agentes químicos malos como los que inhalaría si fumase 10 o más cigarrillos. Un estudio demostró que la tasa de cáncer de pulmón entre las mujeres no fumadoras dependía de la cantidad de cigarros, puros o pipas que fumaban sus esposos.






