El cáncer no es una enfermedad, sino más bien muchas enfermedades. De hecho, hay 100 tipos diferentes de cáncer. Las diferencias están en las causas que los producen, el tipo de célula a partir del cual se generan, los factores de riesgo que influyen en su aparición, las pruebas de detección y diagnóstico usadas, las posibilidades de curación y/o control, y los tratamientos que requieren.
El cáncer empieza en la célula
Todos los cánceres empiezan en las células, cualquier tipo de célula puede volverse cancerosa. Las células son las unidades básicas que forman los tejidos del cuerpo.
Para entender mejor qué es el cáncer, es necesario saber cómo las células normales se vuelven cancerosas.
El cuerpo está compuesto de muchos tipos de células. Estas células crecen y se dividen para producir nuevas células conforme el cuerpo las necesita. Cuando las células envejecen, mueren y éstas son reemplazadas por células nuevas.
Pero a veces, el proceso ordenado de división de células se descontrola. Células nuevas se siguen formando cuando el cuerpo no las necesita y las células viejas no mueren cuando deberían morir.
Estas células que no son necesarias pueden formar una masa de tejido. Esta masa de tejido es lo que se llama tumor. Pero, no todos los tumores son cancerosos.
Comportamiento de los tumores.
Los tumores pueden ser benignos, malignos o intermedios (en el límite).
- Los tumores benignos no son cancerosos. Generalmente se pueden extraer (extirpar). En la mayoría de los casos, estos tumores no vuelven a crecer. Las células de los tumores benignos no invaden otros tejidos o partes del cuerpo.
- Los tumores malignos son cancerosos. Las células en estos tumores pueden invadir el tejido a su alrededor y diseminarse (regarse) a otros órganos del cuerpo. Cuando el cáncer se disemina a otra parte del cuerpo se llama metástasis.
- Los tumores en el límite tienen potencial para volverse cancerosos. Generalmente se pueden extraer (extirpar). Estos tumores pueden volverse cancerosos si no se les trata oportuna y adecuamente. Por ejemplo, la neoplasia intraepitelial del cuello uterino (llamadas NIC o displasia) que puede ser detectada con el papanicolaou no es un cáncer, pero si no se extirpa oportunamente, se puede convertir en cáncer de cuello uterino.
Tipos de cáncer por localización
El nombre del cáncer depende del órgano y tipo de célula donde empezó u originó. Por ejemplo, el cáncer que empieza en el estómago se llama cáncer de estómago y si se formó a partir de una célula del epitelio glandular del estómago será un Adenocarcinoma del estómago; en cambio, si se formó de las células musculares lisas del estómago será un leiomiosarcoma del estómago (muy raros, pero posibles).
La lesión ocurre en los genes.
Se sabe que el descontrol de las células que se convierten en cancerosas se genera en su propio interior a nivel de la carga de genes. Los genes son los códigos con la información necesaria para el crecimiento y funcionamiento de todo el cuerpo, inclusive para el desarrollo del cáncer y para controlar a los genes que producen el cáncer. Esta información está almacenada en cada una de las células, pero cada tipo de célula solo utiliza la información que necesita según su función.
A los genes que pueden producir el cáncer se les denomina Oncogenes y a los que lo controlan Genes supresores. Al parecer cuando por diversos agentes (virus, efectos hormonales, sustancias cancerígenas como las contenidas en el humo de tabaco) el balance entre los oncogenes y genes supresores se quiebra en el interior de una de las células, en favor de la actividad de los oncogenes, está célula se convierte en cancerosa y genera el tumor maligno.
La mayoría produce tumor.
La mayoría de los cánceres producen tumor, excepto algunos pocos. Por ejemplo, la leucemia es un cáncer de la medula ósea (el tejido esponjoso dentro de los huesos).






